Tu aseguradora no puede negarte el pago por lo que no te preguntó


/>Doña Benita contrató un seguro de vida con cobertura de invalidez permanente absoluta en 2015. Tenía una lesión ocular congénita desde que nació, operada años antes. En 2017 la declararon en invalidez permanente absoluta — y la aseguradora se negó a pagar, alegando que era una enfermedad preexistente. El Tribunal Supremo le ha dado la razón a ella, y la sentencia deja un principio que muy pocos aseguradores explican a sus clientes con esta claridad.


En resumen: la Sentencia del Tribunal Supremo 569/2026, de 15 de abril, condena a Rural Vida a pagar 73.500 € porque el cuestionario de salud no preguntó específicamente por la patología que luego causó la invalidez. El principio: el deber de declarar del asegurado es un deber de contestar lo que le preguntan, no de confesar espontáneamente todo lo que sabe de su salud.

El caso, con nombre y cifra

Doña Benita padecía desde su nacimiento estrabismo y nistagmo bilateral, unas lesiones oculares congénitas que había tratado quirúrgicamente años antes de contratar el seguro. Al rellenar el cuestionario de salud, respondió negativamente a preguntas generales sobre "anomalías físicas" — pero la aseguradora nunca le preguntó específicamente por antecedentes oftalmológicos. En 2017, la administración la declaró en invalidez permanente absoluta. Rural Vida rechazó pagar la indemnización invocando una cláusula que excluía enfermedades preexistentes al contrato.

Por qué ganó ella: el deber de contestar, no de confesar

El Tribunal Supremo condenó a la aseguradora a pagar 73.500 € por considerar que la cláusula de exclusión era "lesiva" y que "vaciaba completamente el contenido del contrato" — privaba de cobertura precisamente lo que la asegurada razonablemente esperaba tener cubierto. La sala fue explícita: el artículo 10 de la Ley de Contrato de Seguro configura el deber de declaración del tomador como un deber de contestación a lo que le pregunta el asegurador, no un deber de declarar espontáneamente todo lo que conoce sobre su propia salud.

Lo que esto significa para cualquier cuestionario de salud

Si el cuestionario de tu seguro de vida hace preguntas genéricas ("¿padece alguna anomalía física?") en lugar de preguntas específicas sobre la patología concreta que después causa el siniestro, la responsabilidad de esa imprecisión recae en la aseguradora, no en ti. Además, el Supremo recuerda que la aseguradora solo queda liberada de pagar cuando existe dolo o culpa grave del tomador — ocultar deliberadamente algo que sí se le preguntó con claridad — y no por una simple inexactitud o por no mencionar algo que nadie le preguntó.

Lo que no te cuentan

La diferencia entre "dolo o culpa grave" y "mera inexactitud" es la que decide todo el caso, y casi nunca se explica en los folletos comerciales. Si te preguntan "¿tiene o ha tenido alguna enfermedad cardiovascular?" y respondes que no sabiendo que sí, eso es un problema serio para ti. Pero si el cuestionario nunca menciona tu dolencia concreta y simplemente no la mencionas tú tampoco, la ley pone el peso de esa omisión sobre quien redactó las preguntas — la aseguradora — no sobre quien las contestó.

Preguntas frecuentes

¿Puede mi aseguradora negarme el pago por una enfermedad que tuve antes de contratar el seguro?
Solo si te preguntó específicamente por ella en el cuestionario de salud y tú ocultaste la respuesta con dolo o culpa grave. Si la pregunta era genérica o no se te preguntó por esa patología en concreto, no.

¿Qué pasa si el cuestionario solo hace preguntas generales?
Según esta doctrina del Supremo, las consecuencias de esa imprecisión recaen en la aseguradora, que es quien redacta el cuestionario, no en el asegurado.

¿Toda inexactitud en el cuestionario libera a la aseguradora de pagar?
No. Solo el dolo o la culpa grave —ocultar deliberadamente algo que sí se preguntó con claridad— libera a la aseguradora. Una imprecisión simple no basta.

¿Esta sentencia cambia la ley?
No cambia el texto del artículo 10 de la Ley 50/1980, pero confirma y refuerza cómo debe interpretarse en la práctica, con un caso real y una cifra concreta de indemnización.

Qué hacer con esto hoy

  1. Si vas a contratar un seguro de vida, guarda una copia del cuestionario de salud tal y como lo rellenaste — es tu prueba de qué te preguntaron y qué respondiste.
  2. Si te han rechazado una indemnización por "enfermedad preexistente", revisa si el cuestionario preguntaba específicamente por esa patología o si era una pregunta genérica.
  3. No asumas que cualquier imprecisión te deja sin cobertura — la ley exige dolo o culpa grave, un umbral más alto de lo que muchas veces se da a entender.

SE
Sergio Escofet — Mediador de Seguros Nivel II
Contenido informativo, no sustituye el asesoramiento de un mediador de seguros inscrito en la DGSFP ni la valoración de un profesional jurídico en un caso concreto. Última actualización: 24 de agosto de 2026.

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